Francisco Ponzán Vidal

La Red Ponzán

El Grupo Ponzán es el nombre por el que se conoce la organización de guías y correos, formada mayoritariamente por españoles anarquistas, que actuó en el sur de Francia y en España durante la segunda guerra mundial, que toma su nombre del que fuera su principal responsable: Francisco Ponzán.

Tras la debacle republicana, Ponzán y sus hombres cruzaron la frontera el 10 de febrero por Bourg-Madame, y al contrario que otros muchos militares, en vez de entregar sus armas, lo que hicieron fue envolverlas cuidadosamente y enterrarlas en unos bidones de leche junto a la muga. No tardarían mucho en volver a por ellas.

Otras acciones

Francisco, los miembros del grupo Libertador, Joan Catalá y algunos otros que se habían unido, fueron internados en el campo de Vernet de Ariege, lugar en el que las autoridades francesas concentraron a un buen montón de anarquistas, entre ellos los restos de la 26 División, antigua Columna Durruti, parte de las brigadas internacionales y algunos comunistas, campo este de especial dureza, severidad y seguridad. Pronto logró salir del campo, primero temporalmente, para abandonarlo definitivamente en septiembre, instalándose en Varilhes, y se puso a trabajar, tanto de cara a España, para colaborar con la red creada por Pallarols, para evadir mediante papeles falsos gente de en graves problemas dentro de los campos de prisioneros franquistas como Los Almendros o Albatera, como dentro del propio campo, reorganizando la CNT y consiguiendo permisos y trabajos para los compañeros más importantes o necesitados. Al mismo tiempo, se enviaban grupos de acción a Barcelona, tanto para obtención de fondos, como para realizar atentados personales, y sobre todo, para mantener viva la llama y seguir en el combate contra el franquismo.

A principios de 1940, Ponzán tuvo los primeros contactos con el servicio secreto inglés, más concretamente con un agente llamado Marshall. El I.S. (Intelligence Service) ponía dinero, cobertura, además de papeles falsos y Ponzán y su grupo pasaban información sobre los franquistas, los nazis en España, o documentos y material por la frontera, además de redactar y difundir profusamente una octavilla llamando a la no intervención española en la 2ª Guerra Mundial por varias de las ciudades más importantes de la península.

Invasión alemana de Francia

Con la invasión alemana de Francia, a mediados de 1940, la colaboración creció, lo que provocó la ruptura de Ponzán con la cúpula del Movimiento Libertario en el Exilio.
Por un lado, se marcharon los ingleses pero aparecieron los servicios belgas y los franceses. Aquí es cuando se empiezan a profesionalizar las redes de evasión, colaborando el grupo Ponzán, tanto con la red belga Sabot, como con la Pat O´Leary, creada por los británicos pero bajo cobertura francesa. Estas redes se dedicaron a pasar información, material, y sobre todo, personas en apuros, de un lado a otro de la frontera, la dirección normal fue la norte-sur, llevando judíos, pilotos derribados, miembros de la resistencia, o simplemente franceses que se querían unir a las tropas de la Francia libre que se estaban preparando en el norte de África.

Robert Terres

Para entonces, siempre bajo la cobertura de Robert Terres, “el Padre”, encargado del contraespionaje francés en Perpiñán y su zona, la red disponía de su propia imprenta para la falsificación de todo tipo de papeles, en la ciudad de Lyón, bajo la batuta de Biñals, de un laboratorio fotográfico en Carcasonne, dirigido por el fotógrafo Agustín Centelles, el sastre judío Ulmann podía confeccionar cualquier tipo de uniforme en 48 horas, la red de puntos de apoyo se extendía desde Normandía hasta Marsella.
No todo fue bien, la mayor parte de los guías fueron detenidos, aunque alguno como Catalá, se fugó en varias ocasiones -tres veces se fugó de cárceles españolas, y una del juzgado de guardia de Barcelona-, otros fueron asesinados como Remiro, muchos puntos de apoyo fueron descubiertos, y las personas que los habitaban acabaron, unas en los campos de la muerte alemanes, otras en prisiones francesas y otras en la tumba, si la detención se producía en Francia por policías franceses, como le pasó a Ponzán y a parte de los guías, normalmente “el Padre” movía sus hilos y salían en libertad, él mismo fue detenido por la Gestapo.
El laboratorio de Centelles desmontado, Huet y Segunda Montero tuvieron que pasar a Austria con papeles falsos a trabajar. Ponzán resultó detenido de nuevo, el 28 de abril de 1943 y con el paso del tiempo la Gestapo lo identificó.

Su asesinato


Pocos días antes de la liberación de Toulouse, concretamente el 17 de agosto de 1944, salían en camiones unos 50 prisioneros de la cárcel de Saint Michel de dicha ciudad, custodiados por soldados alemanes y miembros de la Gestapo. A unos 25 km, en un bosque junto a la localidad de Buzet-sur-Tarn, se detuvo la caravana, se oyeron ráfagas de ametralladora y después se respiró un fuerte olor primero a gasolina y después a carne quemada. Allí quedó Francisco Ponzán, “Vidal” en la resistencia, el hombre que se dedicaba a salvar gente, y que no pudo ser rescatado.